Archivo | diseño web RSS feed for this section

9 básicos del buen diseñador: 5. Orden

22 dic

El diseño es comunicación visual. Esta comunicación, sigue reglas análogas al lenguaje verbal. Para comunicarnos con palabras, estas deben llevar una secuencia y una sintaxis adecuada, que facilite el entendimiento. Con el lenguaje visual sucede lo mismo. Si no tenemos un orden y una jerarquía en los elementos, incrustados dentro de una sintaxis apropiada, no hay fluidez, la comunicación se estanca, se malentiende o se pierde.

Para captar el sentido correcto de una frase necesitamos elegir cuidadosamente las palabras, que éstas sean claras, que se sucedan unas a otras en el orden adecuado y que en general todo el conjunto esté unificado. Con el diseño sucede exactamente lo mismo, sólo que cambiamos las palabras por elementos gráficos.

No puede haber buen diseño si no hay orden y claridad. Claro que hay diseños con aspecto “desordenado” y azaroso, pero eso nada tiene que ver con el proceso creativo que se llevó a cabo para crearlos. El diseño lleva implícito el orden, no puede ser de otra manera. Sería como pretender escribir una novela colocando palabras al azar.

Esta regla funciona para toda aplicación, desde un flyer hasta una página web. En esta última área, por ejemplo, el orden es particularmente importante porque la navegación del usuario es intuitiva y dinámica. La información que se muestra depende de estos movimientos intuitivos y consecutivos que el usuario realice. Si nuestro orden y jeraquización no es adecuado, -es decir, si no previene estos movimientos-, secciones completas de información pasarán desapercibidas.

Por alguna extraña razón asociamos el orden con lo aburrido y cuadrado, pero en realidad, como diseñadores, el orden es la base sobre la que se fundamenta el proceso creativo y sin él ningún buen diseño es posible.

Sabes que eres un diseñador web cuando…

28 ago

Ves un sitio web hecho en Flash y lo cierras de inmediato, como si se tratara de un virus.

Estarías dispuesto a sacrificar algunos de tus bienes más preciados con tal de que IE desapareciera de la faz de la Tierra.

Tu mente calcula las medidas en píxeles.

No nombras los colores como blanco o negro, sino como #FFF o #000.

Haz repetido cientos de veces, como si fuera un mantra : “los intros en Flash sólo sirven para darle skip intro

Leíste aquel estudio que dice que los usuarios de IE son los de menor coeficiente intelectual y sientes que mereces crédito por esos resultados (tú llegaste a esa conclusión hace siglos).

Y hablando del IQ, has desarrollado una ecuación que dice que a mayor proporción de solicitudes ridículas del cliente (“quiero que cuando se llene un nuevo registro el contador cambie y se oiga un sonido como de maquinita de Las Vegas”, y cito textual), menor es su coeficiente intelectual.

Pones Dreamweaver en design view y no entiendes absolutamente nada.

Frases como -y cito textual nuevamente- “quiero un sitio web con flasheo”  te provocan arcadas.

Y no, no odias Flash, simplemente piensas que usarlo para hacer web es como si usaras Photoshop para hacer una revista.

Entras a un sitio web y lo primero que ves son div’s, li’s, @font-faces, etc.

El desktop de tu computadora se distingue porque es semejante al de un obsesivo compulsivo.

Jamás te encontrarán un error ortográfico. Sabes que un simple “;”  hace la diferencia.

Tus bocetos son lo más parecido a un plano arquitectónico.

John Resig es uno de tus héroes.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 142 seguidores