Filme, pluma y píxel

Mis reflexiones sobre cine, literatura y diseño. Y sobre otras artes también.

Orgullo y pertenencia

En los últimos días han sucedido cosas (relacionadas con el futbol y las conversaciones que he escuchado al respecto) que me han hecho pensar en el sentido de pertenencia que eventos, como un partido de futbol, provocan en las personas. Recuerdo aquel slogan cervecero que decía, “el futbol nos une”. Muy cierto, y lo hace porque los seres humanos siempre estamos buscando ser parte del grupo, pertenecer. Desde muy pequeños el flujo natural de la vida en sociedad nos muestra que para encajar hay que desarrollar el sentido de pertenencia y para no sentirnos solos, el sentido de pertenencia y de orgullo debe ser intenso, apasionado. En este contexto, los deportes son el ejemplo más accesible y notable porque ¿Qué podría ser más evidente para identificarnos como parte del grupo, si hasta nos distingue un uniforme o una bandera?

Yo debo decir que no me identifico. Soy incapaz de sentir arraigo y orgullo por algo en cuyo éxito no he colaborado. Es como esa gente que se siente orgullosa de su apellido o de las tradiciones de su país. Pero no me malinterpreten, porque ya estoy viendo una hipotética escena en que los apasionados “orgullosos de…” se van para atrás y con expresión de desagradable sorpresa se molestan por mis observaciones. Lo que quiero decir es que no me puedo sentir orgullosa por algo que existe con o sin mí, como el futbol o las tradiciones; o por algo que ya estaba ahí antes de que yo existiera y que no elegí, como mi apellido, mi historia familiar, mis genes, etc. Las tradiciones, los éxitos deportivos, la historia nacional o familiar, son hechos en los que mis acciones no tienen la más mínima influencia, son paralelos a mis actos, simplemente existen, es un orgullo que no me corresponde. Me corresponderá cuando la perseverancia, la congruencia y la honestidad de mis obras logren enriquecer, en alguna medida, esos hechos o cualquier otro que me mueva y me apasione.

Claro que es más fácil sentirse orgulloso de un grupo de jóvenes desconocidos que juegan al futbol a comprometerse con un sueño para transladar ese orgullo hacia uno mismo. La actitud pasiva y contemplativa es muy cómoda porque evade responsabilidades. Hoy la Selección mexicana sub-17 se coronó campeona del mundo, y me da mucha alegría por aquellos jóvenes que son un ejemplo de trabajo duro y en equipo, mas no me siento orgullosa, ni siquiera conozco los nombres de los jugadores y si los conociera eso no haría ninguna diferencia, ellos habrían triunfado igual; no puedo tomar crédito por un triunfo que no me pertenece.

Y no soy amargada ni antipatriota, simplemente creo que a todos nos vendría mejor descargar esa pasión “por el grupo” en nuestro trabajo de cada día, y no en unas cuantas horas cada que nuestro equipo juega y también, que nuestro país -sea cual sea- seguro tiene una enorme riqueza histórica y cultural, pero en vez de sentirnos orgullosos por eso que existe con o sin nosotros, habría que adjudicarnos la tarea de hacer algo para mejorar nuestro presente, como ciudadanos, no de un país sino de un planeta  y actuar con responsabilidad y visión para enriquecer nuestro futuro.

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2 comentarios el “Orgullo y pertenencia

  1. gran reporte amigo…siempre está bien saber algo más te dejo mi link por si quieres pasarte http://futtrol.wordpress.com/

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Esta entrada fue publicada en 10 julio 2011 por en ideas y etiquetada con , , .
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