Filme, pluma y píxel

Mis reflexiones sobre cine, literatura y diseño. Y sobre otras artes también.

9 fuentes de inspiración

Hace algún tiempo hice este collage con la intención de plasmar todo aquello que me inspiraba, ahora encuentro oportuno retomarlo a propósito de esta lista. He aquí mis fuentes más recurrentes de inspiración, que viéndolo bien son  un cliché, pero igual son auténticas:

  1. La literatura. Pocas cosas me han despertado la creatividad tanto como la literatura. Como diseñadora, antes que conocer la historia del diseño, me he preocupado por conocer las grandes obras de la literatura. Creo que ahí se encuentra la auténtica fuente inagotable de ideas. Ya he escrito antes sobre mi total admiración por En busca del tiempo perdido, por ejemplo. Esta obra me inspira no sólo directamente, para escribir, sino para diseñar; sueño con recrear todas esas imágenes e interpretarlas a mí manera. Pienso que si la imaginación ha dado obras tan majestuosas,  hay razones de sobra para tener fe en la creatividad.
  2. El cine. Para mí el cine es mucho más que una fuente de diversión. Es arte, y como tal, es también una gran fuente de inspiración. Incontables ocasiones he salido del cine con la mente despierta, con una mirada de mayor alcance que me ayuda a generar ideas. El cine me inspira además por su poder para provocar emociones. Mención aparte merecen los pósters y los créditos, que constituyen artes en sí mismos y que están en mi lista de proyectos por hacer alguna vez la vida.
  3. La música. Fue la música mi primera fuente de inspiración. Al conocer a Beck comprendí que la creatividad es ilimitada, que no se trata de hacer cosas nuevas sino de hacer nuevas combinaciones y hacerlo con autenticidad y fe en uno mismo. Y esto por supuesto, es 100% aplicable al diseño. Luego conocí a David Bowie, y bueno, me basta poner alguno de sus discos para convencerme de que materializar cualquier idea es posible.
  4. Los museos y galerías. Visitar estos lugares me ha servido enormemente para desarrollar mi sentido crítico y ampliar mi panorama. Estoy consciente de que en ellos se exhibe mucha basura, pero igual he visto grandes obras y no ha habido ocasión en que salga del museo sin una idea, una reflexión o un nuevo conocimiento.
  5. La moda. Esto parece frívolo, pero si sacamos, por ejemplo, a Alexander McQueen de las pasarelas y lo ponemos en un museo (como efectivamente pasó hace poco en el Met de Nueva York), el sentido cambia. Para mi algunos diseñadores de modas son auténticos artistas y ver sus creaciones es el equivalente a ver una pintura de arte contemporáneo. Además la moda me inspira porque es una muestra de que la expresión artística no está limitada a ciertas áreas, sino que puede estar en todas partes. Muchas veces un September issue de Vogue ha sido más enriquecedor que un libro de diseño.
  6. Los libros. Ya mencioné la literatura, pero esta fuente de inspiración es sobre los libros en su forma material, estética. Hace poco fui a una exhibición en la Biblioteca de México, a ver una muestra de los libros alemanes más bellos del 2009. Poco después recibí el catálogo semestral de Taschen. Ambas cosas sirvieron para reafirmar otro de mis deseos: diseñar libros. Ver un libro de arte es inspirador por obvias razones, pero ver una novela o libro de ciencia que muestre que el diseñador ha leído la obra y la ha interpretado, desde la portada hasta el colofón, es aún más inspirador. Lo mismo aplica para revistas.
  7. La cocina. Creo que no lo había mencionado antes, pero amo cocinar. Igual que la moda, la cocina es un arte y una fuente, a veces inesperada, de inspiración. Las posibles combinaciones de colores, texturas y sabores siguen siendo aplicables cuando se pasan a sus equivalentes en un lienzo, puesto que en muchos sentidos, la cocina se rige por los mismos fundamentos del diseño.
  8. Las personas creativas. Todas las áreas de creación que he mencionado antes tienen sus genios. Y muchas veces estos genios son más inspiradores que su obra en sí misma, porque ellos llegan a ser una extensión de su propio arte, no es necesario que hagan una nueva película o lancen un nuevo disco. Leer los tweets de David Lynch, ver una entrevista a Terry Gilliam, o ver una conferencia de Stefan Sagmeister me es de sobra inspirador, porque además muestran que son seres humanos y que su genialidad no es inalcanzable.
  9. La naturaleza. La fuente de inspiración por excelencia, desde la época de las cavernas. Desde el primer sol de la mañana que me impulsa a levantarme hasta una mirada reflexiva del paisaje, o un paseo tras una tarde de lluvia, en la naturaleza se encuentran muchas de las respuestas, sólo hay que saber observar y escuchar. Nada más simple.
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Esta entrada fue publicada en 14 agosto 2011 por en arte, creatividad, diseño, ideas, inspiración, Mis listas y etiquetada con , , , , , .
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