Filme, pluma y píxel

Mis reflexiones sobre cine, literatura y diseño. Y sobre otras artes también.

Original vs bueno

Cuando era estudiante de diseño gráfico, uno de los mantras constantes que nos recitaban los profesores era “sean originales, hagan cosas diferentes a las que hacen los demás”. Esto me parecía muy válido, pero el diseño que veía en los libros y revistas no era coherente con este concepto. Años después he comprendido que hay factores más importantes que la originalidad y el estilo, sobre todo cuando se trabaja en proyectos muy “comerciales” y corporativos. Porque a menos que te llames Stefan Sagmeister, ninguna empresa -y menos en México- va a aceptar que su informe anual lleve textos hechos a mano, prácticamente ilegibles, o fotografías que han requerido meses de pre y post-producción, tomadas en una intervención urbana para ilustrar las páginas, por decir algo.

Lo cual en realidad no está mal. El verdadero reto no radica en ser original, sino en hacer lo mismo que los buenos diseñadores hacen, buscar igualarlo y quizás más adelante, con mucha práctica, experiencia e inteligencia, llegar mejorarlo. En un lugar donde el diseño gráfico se enseña como carrera técnica y cualquier usuario de Photoshop se siente diseñador -lo cual se traduce en mal diseño por doquier y ofensas visuales constantes- obtener un resultado digno -no original ni “muy creativo”, sino BUENO- es un gran logro. La búsqueda de la originalidad termina volviéndose en nuestra contra, porque para ser original no basta con desear serlo; es el resultado de años de experiencia y observación y llega por sí mismo, así como el estilo. Si emprendemos esta búsqueda desde nuestros inicios como diseñadores, estaremos empezando por el final, buscando lo que es una consecuencia más que un fin.

Todo empieza imitando los buenos ejemplos. Luego llega el momento en que esta imitación, al principio deliberada, empieza a fusionarse con nuestros aportes particulares y es cuando surge algo nuevo. En aquella época de estudiante que refería al principio, solía abrir la revista de diseño que compraba regularmente y me decía “pero si esto no tiene nada de original, cualquiera pudo haberlo hecho”. Ahora veo que tenía razón en la primera afirmación, pero estaba muy equivocada en la segunda. No cualquiera puede hacer que un cartel, un manual o un logotipo se vea tan apegado a las normas universales del diseño que de la impresión de ser lo mismo que hemos visto miles de veces, algo que ya conocemos (y claro que lo conocemos, es una muestra de lo que nos enseñan los libros y publicaciones especializadas, un ejemplo a seguir).

Después de todo, uno ve el logotipo de IBM o el de Mobil y lo último que piensa es que son originales, pero han permanecido por décadas. Y es que lo bueno es eterno; lo original, depende.

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2 comentarios el “Original vs bueno

  1. rodolfo
    30 octubre 2011

    A veces es difícil reconocer la grandeza de algo simple, porque se lo mide por la cantidad que presenta y no la cantidad de diseños alternativos y peores que remplaza.

    • Beatriz Martínez Sosa
      31 octubre 2011

      Sí, y lamentablemente es algo con lo que hay que lidiar constantemente, pero al final, con algunas excepciones, el buen diseño se impone y permanece.

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Esta entrada fue publicada en 29 octubre 2011 por en creatividad, diseño, ideas y etiquetada con , , , , .
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