Filme, pluma y píxel

Mis reflexiones sobre cine, literatura y diseño. Y sobre otras artes también.

Miedo y asco en México

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Hoy fui a ver Heli. Tenía mis reservas, por supuesto. No por tratarse de una película mexicana, porque mis reservas hacia el cine de mi país no aplican para películas hechas por directores con una visión particular y protagonizadas por actores poco conocidos, por no-actores incluso. Mis reservas hacia Heli eran más bien por mi experiencia anterior con el cine de Amat Escalante, porque lo último y único que había visto de él fue Sangre y vale la pena que me tome unas líneas para relatar esa experiencia.

Sangre me pareció contener todo lo malo que podría caber en una película, incluyendo uno de los mayores pecados: la pretensión extrema, que se queda sólo en eso. Si la vi completa fue porque hasta el último momento creí que daría un giro que justificaría ante mis ojos las insignias de palmas de distintos festivales que decoraban mañosamente la portada del dvd. No fue así y durante mucho tiempo la consideré la peor película que había visto en mi vida, una gran tomadura de pelo que me hizo sentir ofendida y asqueada. Por eso mis reservas, pero también, mi consideración hacia un director joven que por lo menos estaba haciendo algo diferente fuera de la zona de confort del cine mexicano fácil que produce comedias insulsas o capítulos de La rosa de Guadalupe en formato de cine.

Así, le di otra oportunidad. Un ganador de Cannes por Mejor Director, es lo mínimo que merece de parte de espectadores que se precien de amar el cine. Y me llevé una muy grata sorpresa que borró el mal historial, aunque no así el mal sabor de boca. Porque el que me dejó Sangre por su pretensión vacía, Heli me lo dejó por la realidad que retrata con una fidelidad y nitidez que horrorizan y sí, también asquean. Heli es cruda, pero seguro se queda corta ante la realidad ineludible que se vive en zonas del país plagadas de una violencia equiparable a zonas de guerra del Medio Oriente, por decir lo menos. Sin embargo, lo más destacado de la película no es este retrato de la violencia, sino la mirada tan certera que da al trasfondo de este fenómeno.

Porque no se trata del hecho de que un adolescente se enliste al ejército y que a la primera oportunidad busque aprovecharse de su posición y obtener dinero fácil sin pensar en las consecuencias. Es el hecho de que carezca de consciencia y de valores. Tampoco se trata de que una niña planee huir y casarse con su novio adolescente. Se trata de una niña que ha crecido sin una figura materna, mientras que la paterna sólo provee de lo esencial para subsistir -techo y comida- por lo que ella ha crecido sin una guía emocional y espiritual. Heli tampoco es la mirada escalofriante hacia el fondo del crimen organizado y la corrupción de las autoridades. Sabemos que eso existe, pero lo realmente escalofriante es verlo en un contexto doméstico, donde los hombres de la familia reciben “encargos” en su casa, para ser torturados en la sala donde los niños juegan videojuegos. Es evidente que estos niños han crecido en la crueldad, es todo lo que conocen, así que no se inmutan al ser testigos de ella. Por el contrario, se vuelven participantes activos y aún más, los divierte, quizás al mismo nivel que sus videojuegos. Son niños que no saben discernir el bien del mal; su consciencia fue aniquilada en sus primeros instantes de vida y por lo tanto están condenados a seguir los pasos de sus mayores, ante la mirada contemplativa y pasiva de la madre; esa figura femenina tan terriblemente común en este país, que tolera, que no se inmuta ni protesta, porque cree que la violencia es normal.

Heli, el hermano mayor de la niña, padre, esposo y sostén de la casa, es una diminuta chispa de esperanza, un resquicio de buena fe en medio de un desierto donde parece que todo lo bueno se ha extinguido gradualmente. Y eso ya es mucho.

Supe que en su proyección en Cannes mucha gente abandonó la sala, acaso pensaron que la violencia era gratuita y por lo tanto, innecesaria. Pero al menos en México, sabemos que no es así. Heli cuenta una historia completamente verosímil, con un guión cuidado y pulido hasta en los más pequeños detalles que aunado a una excelente dirección de arte y actuaciones minimalistas y francas, resulta una de las mejores películas hechas en México en los últimos años. No es para todos y definitivamente a muchos no les va a gustar -aquellos que atiborraron las salas donde se exhibía Nosotros los nobles, mejor abstenerse. Con esto quiero decir que Heli tiene las características de las películas propositivas y valientes que luego pasan a la historia.

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Un comentario el “Miedo y asco en México

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Esta entrada fue publicada en 11 agosto 2013 por en cine y etiquetada con , , , , .
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