Filme, pluma y píxel

Mis reflexiones sobre cine, literatura y diseño. Y sobre otras artes también.

El último de los 20

29

La semana pasada cumplí 29 años. Empiezo el último año de la década que para la mayoría de los mortales comprende experiencias tan definitorias como la vida universitaria, los albores de la carrera profesional, las relaciones sentimentales más o menos relevantes que no definitivas -al menos en nuestros tiempos-, las amistades entrañables que nacen o se consolidan, etc. Pero sobre todo es la década en que hacer estupideces todavía no se ve mal; siempre se puede justificar pretextando juventud excesiva. Rebasar este periodo implica empezar otro en el que las decisiones son completamente personales y donde se debe asumir la responsabilidad de ellas al 100%, sin pretextos. Pero además esta edad me es particularmente relevante porque es la edad que tenía mi madre cuando yo nací, y haberla rebasado signfica que he dejado atrás el estigma de trascender por medio de la maternidad. He elegido crear mi propio camino, que involucra la trascendencia por medio de mi trabajo creativo. Y este proyecto ya no lo puedo posponer más.

Atrás han quedado esas épocas de no dormir, ir a clase al día siguiente y salir ilesa. O de aceptar invitaciones  sólo por convivir, aun cuando el sujeto en cuestión no sería un prospecto viable ni tratándose del último sobre la Tierra. O de pensar que aún queda mucho camino por recorrer, y por lo tanto no importa desperdiciar días y meses, simplemente por falta de voluntad. Todo se resume en dejar de perder el tiempo. Este es mi último año de libertad antes de que tenga que usar cremas antiarrugas, ser más cuidadosa en mi alimentación por aquello de que el metabolismo se alenta, dejar de usar cualquier producto que se identifique con la palabra “teens” por simple anacronismo y un largo etcétera.

Pero también es el año en que quiero viajar fuera del país, emprender mi carrera independiente, leer y escribir más, dominar el francés, descubrir música nueva, ver muchas películas, ir a conciertos y a museos, aprender e inventar nuevas recetas de cocina, y por supuesto, conocer gente interesante con quien la convivencia sea enriquecedora y placentera. Entre otras cosas más bien banales que conforman mi lista de “cosas que hacer antes de los 30”.

Quise empezar este último de los 20 con el pie derecho, así que primero fui a llenarme de inspiración al museo. En esta ocasión fui a conocer el Museo Nacional de San Carlos que actualmente tiene una exposición temporal de obras de Joaquín Sorolla, un auténtico deleite. Cada vez que veo una exposición de esta magnitud siento un deseo enorme de ir a comprar lienzos y pinturas y empezar a crear por el simple placer de hacerlo. Este año he decidido que ya no tengo ningún motivo para no seguir estos impulsos creativos, aunque eso implique sacrificar el poco tiempo libre que tengo y renunciar a mi vida social, de por sí escasa.

Por lo demás, todo el mes de septiembre me llena de inspiración, desde el September issue, seguido del Tour de Cine Francés hasta llegar a los albores del otoño que ya se sienten en el ambiente. Un gran mes para cumplir años y para empezar el último de los 20.

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Esta entrada fue publicada en 25 septiembre 2013 por en ideas, inspiración y etiquetada con , , .
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