Filme, pluma y píxel

Mis reflexiones sobre cine, literatura y diseño. Y sobre otras artes también.

Una chica ve Star Wars por primera vez

Durante muchos años me rehusé a ver la saga de Star Wars, sencillamente porque he aprendido a dudar de todo lo que sea de gusto masivo. Hace algunos años, en Ambulante vi el documental The people vs George Lucas y si bien reafirmé mi creencia de que los fans son gente extrema de la que jamás formaría parte, también es cierto que despertó mi curiosidad. Luego fui conociendo a algunos de esos fans, mi curiosidad creció y finalmente decidí que debía ver la saga, para tener una opinión propia del que es probablemente el fenómeno cinematográfico más grande de todos los tiempos. Tomé la noticia de que en 2015 se estrenaría el Episodio VII como el pretexto ideal para empezar a ver las anteriores y poder ver la nueva en el cine.

poster-episodio-iv-star-wars

Como quería reproducir en todo lo posible las experiencias que tuvo la primera generación de espectadores, empecé por el Episodio IV. Y como quería también, dejar en lo posible mis prejuicios, me prometí suspender momentáneamente mi incredulidad, mi lógica y mi crítica excesivas. Buenas medidas, porque de no haberlas tomado probablemente me habría enfocado sólo en lo negativo (situaciones físicamente inverosímiles, diálogos exagerados y predecibles, lugares comunes, etc.) y habría pasado por alto lo demás. Cuando terminé de ver el Episodio IV mi impresión fue muy positiva; una historia entretenida y amena, con todos los ingredientes para pasar un buen rato, pero sobre todo, para construir una leyenda. No es de extrañar que haya causado tal conmoción en su época. Como la mayoría de las mujeres, terminé un poco enamorada de Han Solo.

En el Episodio V, lo mejor fue descubrir a Yoda, que se volvió mi personaje favorito. Pienso que si hubiera visto la películas siendo niña, me habrían gustado mucho más, porque como adulto es más difícil esa suspensión de la incredulidad de la que hablaba al principio. Pero de cualquier manera, disfruté mucho las tres primeras películas de la saga y quedé muy satisfecha con el final feliz del Episodio VI.

 

star-wars-episodio-vii

La siguiente que vi fue el Episodio VII, en parte porque temía que la quitaran del cine y en parte porque ya sabía que las precuelas no son muy buenas, así que no quise romper la buena impresión antes de ver la última. El Episodio VII me gustó y la disfruté pero lo primero que llamó mi atención fue cuán descaradamente se parece al Episodio IV. Es prácticamente un auto-plagio y estoy segura de que si yo fuera uno de esos fans extremos, lo sentiría como un fraude. Es esencialmente la misma historia, con personajes distintos, un presupuesto infinitamente mayor y efectos especiales que hacen ver las precuelas como un proyecto universitario. Eso sí, fue una emoción volver a ver a los originales Han Solo y Leia reunidos tantos años después.

De las precuelas tenía muy bajas expectativas, quizás por eso, luego de ver el Episodio I mi opinión fue que no era tan mala como creía. Es cierto que es densa, lenta y, en una palabra, aburrida, pero no está mal para verse una sola vez. El Episodio II lo definiría como un claro ejemplo de lo que sucede cuando se usa desmesuradamente la tecnología que se tiene al alcance: una escaparate de animación 3D de la época que no ha envejecido con dignidad.

Natalie Portman ya desde entonces era una excelente actriz y su papel es de lo más destacado, igual que el de Ewan McGregor como un joven Obi Wan Kenobi, otro de mis personajes favoritos. Hayden Christensen en cambio, me pareció sobreactuado y ni por un momento le creí nada, su personaje es casi una caricatura. También hay situaciones y personajes que en el afán de enlazar con las secuelas, resultan forzados.

star-wars-episodio-iii.jpg

Es en el Episodio III donde parece que finalmente se logra el cometido y la justificación para tres películas que bien pudieron ser una sola: mostrar lo que pasó antes del Episodio IV para después entender el origen de las motivaciones y reacciones de los personajes, atar cabos y generar complicidad con el público. Es una película amena y resulta una transición verosímil con el resto de la saga.

En conclusión, no es que ahora vaya a asistir a las convenciones ni comprar cuanto artículo coleccionable salga a la venta, pero puedo decir sin titubear que me gusta Star Wars, sobre todo después de ver el detrás de cámaras de los Episodios IV al VI y descubrir la sorprendente cantidad de dedicación y esfuerzo que significó hacerlas. Un trabajo de artífices de la cinematografía y un portento de imaginación que bien merece el lugar que tiene en la historia.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 20 febrero 2016 por en cine, creatividad, Uncategorized y etiquetada con , .
A %d blogueros les gusta esto: